La pregunta no tiene trampa y la respuesta a este título es clara: nosotros, los empresarios y profesionales del sector. Como empresas debemos llegar a nuestro público objetivo, aportarle valor y establecer relaciones rentables; es, por tanto, un reto que deben asumir los “medios” sociales –término que prefiero al de “redes”–.

Se hace imprescindible trabajar, desde ya, en la integración de toda innovación para que los mayores formen parte de ella, y que los profesionales implicados trabajen en la transformación de la cultura empresarial para orientarla en esa línea.

Las previsiones son claras y quien no las tenga en cuenta estará en desventaja en el futuro: la población mayor de 65 años crecerá exponencialmente y será el grupo al que mayor atención y recursos hay que dedicar.

Evidentemente existe una brecha digital, mayor a mayor edad, pero debemos tener en cuenta que las personas que hoy están entre los 55 y 65 años, por el momento social que han vivido, presentan menos barreras a la hora de adaptarse a las TIC; y si miramos hacia atrás, los grupos de edad que se incorporarán al grupo de la tercera (y cuarta) edad tendrán, cada vez, mayores competencias digitales.

Parece claro que el problema que debemos afrontar ahora no es otro que el de dar soluciones a quienes se han visto a un lado y otro de la brecha abierta, causada por la rápida introducción de los medios sociales en los últimos años. Han quedado, a un lado, varias generaciones de personas que se sienten inseguras ante su uso y no disponen de la formación adecuada; en su misma orilla, a su lado, otro más joven y formado que dispone de competencias –o de mayor facilidad para adquirirlas– pero no de la información necesaria para sentirlas útiles.

Finalmente, al otro lado de la orilla, están las personas de menor edad, así como los profesionales y empresas que quieren llegar al colectivo que ahora ven desde la distancia y al que aún no han aprendido a dirigirse (ya no solo hablamos de empresas TIC, entendemos que también hay todo un colectivo de profesionales que desean llegar a ellos, y los medios sociales pueden ser una magnífica vía).

Analizando publicaciones de la Fundación Edad&Vida, el 41% del colectivo de personas mayores percibe que las empresas no piensan en ellos a la hora de diseñar los productos y/o servicios que pretenden ofrecerles. Y no está sucediendo de modo distinto con Facebook, Twitter,   Youtube, Pinterest, Instagram… por mencionar algunos. Ante la inseguridad y el desconocimiento, muchas veces respondemos con poca transparencia en las políticas de privacidad, usabilidad poco adaptada y mensajes irrelevantes para ellos.

Es nuestro trabajo, por tanto, adaptarnos y aprovechar las palancas de impulso que permitan aumentar el uso de medios sociales: la información y la formación. En este sentido trabajan ya diversas organizaciones, como Fundación Vodafone, Obra Social La Caixa (Gente 3.0), Fundación Edad&Vida, la inserción de competencias digitales en los Programas Universitarios de Mayores… y un largo etcétera de entidades.

Pero, tal y como comentaba al principio, el sector privado debe implicarse ya –y en esto estamos trabajando algunos profesionales– en la adaptación de las innovaciones y en la transformación de la cultura empresarial. Así todos saldremos beneficiados de una experiencia tan grata y enriquecedora.

Hasta la próxima.
Juanma de la Torre

(Artículo publicado en la revista Madurez Activa, nº 25. La revista completa puede consultarse haciendo clic sobre la imagen. Reproducimos el texto del artículo publicado, de manera literal).

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CEO y Director de Consultoría , Digitales y Humanos
CEO y Fundador de Digitales y Humanos, consultoría en estrategia para negocios digitales. Dirección de Marketing en Clínica Rull y Estrategia Digital en Ecoem Formación.
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